Este fin de semana ha
servido como clausura de la temporada de esquí de travesía, como es
tradicional una de las cumbres ha sido el Aneto.
El viernes por la tarde
marche a Benasque con Javi (secretario) e Isidro alias "cachocabroncarapija"
que era su segunda salida en esta temporada y se preveía que fuera algo
"flojillo".
MALADETAS OCCIDENTALES:
CORDIER 3.254 m. y SAYO
3.220 m.
Sin madrugar demasiado y con un dia
"extremadamente" veraniego fuimos a la Besurta en donde encontramos todo
copado de coches, conseguimos aparcar en un rincón con una rueda medio en el
aire (el año pasado para estas fechas un "h.p." de guarda forestal nos
denuncio por aparcar en un prao, siendo que había unos 500 vehículos más sobre
la hierba).
Empezamos el ascenso mezclados con
el mogollón de personas que se dirigían al Aneto y nos cruzamos con otros que
ya bajaban. El sol "pegaba de punta" y bebíamos agua sin parar, la nieve se
reblandecía a marchas forzadas.
Cuando nos desviamos de la ruta a
la Maladeta oriental Javi se encargo de abrir huella, pues nadie sale de las
rutas normales ni van a picos que no sean famosos o renombrados.
Javi, que es "un pozo de
sabiduría", se había documentado y empollado todas las cumbres de los
alrededores fueran tresmiles o no y termino logrando que todos nos
aprendiéramos los nombres.
Ya en el paso clave de acceso a la
terraza de donde parte la canal que lleva a la cumbre, todos pasamos con los
esquís puestos, Isidro "se acojono un poco" (¡la muerte esta allí arriba!)
decidiendo unilateralmente pasar andando. En medio de su "bloqueo mental" se
tropezó "no sabemos como" y cayo de cabeza por la ladera deteniéndose poco
después, el problema fue que uno de los esquís siguió su descenso en solitario
y termino metros mas abajo enterrado en la nieve. Como quedaba poco para la
cumbre decidimos buscar el esquí al descenso y que Isidro siguiera andando.
Javi y yo enfrentamos la canal con
esquís hasta que la pendiente nos obligo a quitárnoslos. Enseguida nos
reunimos los tres en nuestra primera y solitaria cumbre. Merece "mención
especial" Isidro que aunque su forma física "deja que desear" le echa "más
moral que el Alcoyano" y llego arriba sin perdernos en ningún momento.
Desde la cumbre del Cordier Javi y
yo nos fuimos hasta la del Sayo, Isidro se quedo a tomar el sol, volvimos al
Cordier y nos arreamos la tortilla de patata antes de bajar. El descenso de la
canal los hicimos con esquís para no hundirnos en la nieve provocando un
pequeño alud más espectacular que peligroso.
Isidro fue al "rescate" de su
esquí y tras seguir su rastro consiguió desenterrarlo "¡gracias a dios!".
Los surcos que dejábamos con los
esquís parecían que los había hecho "un tractor con un arado", al contrario de
lo habitual la nieve estaba mas dura en las partes bajas que arriba llegando
casi hasta el coche prácticamente sin quitarnos los esquís.
Volvimos a la caravana y tras una
cerveza (con Isidro la cerveza y el vino son obligatorios) con su aperitivo,
nos duchamos y fuimos a Benasque a comprar unas polainas y rosetas grandes
para los esquís de Javi. Si entráis a la planta baja en esquí y os atiende un
tío pequeño y pelado comprobareis que es el "rey de los fantasmas" y además
siempre tiene razón no se os ocurra discutir lo que os diga que igual os pega,
darle la razón del tonto.