BARRANCO DE ACUARE
El domingo nos levantamos a las
8 para que nos diera tiempo a desayunar (¡era buffet libre y a las 10 lo
cerraban!), la sorpresa fue que "misteriosamente" apareció Nacho que
también vino al barranco.
En total 11 aguerridos
barranquistas fuimos de nuevo a Canfranc y aproximamos al Acuare, el pobre
Borja en su vida había rapelado ni sabia lo que era un barranco, además a
pesar de su corta edad (14 años) esta algo así como que muyyyy gordo, a
los 2 minutos de aproximación ya se ahogaba, pero ni caso. Gracias a las
debidas tácticas psicológicas conseguimos que llegara a la cabecera del
barranco, la siguiente prueba para superar consistió en ponerle un
neopreno de la talla M siendo que necesitaba una XXXXLLL, pero Juan y Javi
se empeñaron a fondo y lo lograron.
A partir de allí éramos todos
los monitores pendientes de Borja y los tres cursillistas solos por
delante montando los rapeles, no estoy seguro si fueron 9 o 10, el caso es
que de nuevo lo logramos (¡¡que buenos somos!!) y además el chaval se lo
paso bien y esta deseando repetir (¡¡¡¡oooohhhhh, nooooooo!!!!).
Paramos en Villanua a tomar
un tentempié y volvimos a Zaragoza llegando a registrar 40º en el
termómetro en la carretera de Huesca.