ESQUÍ EN CERLER
A las 8,30 nos juntábamos con la
expedición en Benasque cuando llegaban de Zaragoza. Tras un café y
protagonismo de unos chavales (17 años) "un poco cerdos" que entraron en una
cafetería, no pidieron nada y se prepararon unos bocadillos con el pan que
compraron en la panadería y con la tortilla que les hizo su mama en
Zaragoza, salieron del bar dejando la mesa llena de "mierda" y
descojonandose de su "hazaña" (si este es el futuro del mundo mas vale que
"nos cortemos las venas").
Entre compras de bonos y
alquilar material no empezamos hasta casi las once aunque estuvimos en
pistas "hasta que nos echaron".
La gente esquiaba bien como para
defenderse con "normalidad" por todas las ¿pistas? si se les puede llamar
así o mas bien caminos de nieve traída con maquinas de otros lugares (los
tíos tenían cojones de decir que el riesgo de aludes fuera de pistas era muy
alto, ¡como no fueran aludes de piedras!).
Destaco algún chaval por ser un
kamizake y poner en peligro la integridad física de la gente aparte de la
suya. También destaco otra chica que a pesar de ser nueva tuvo el valor de
subirse al collado del Ampriu siendo rescatada por una moto de nieve del
servicio de pistas a la hora de cerrar, ¡pobrecilla!.
Cuando cerraron las pistas
comimos en el mismo aparcamiento y volvimos a Zaragoza con las marcas del
sol en la cara.